Siempre se habla de los activos financieros de una empresa, pero ¿qué es un activo realmente? Se refiere a cualquier bien, derecho o recurso que posee una empresa y que puede generar beneficios económicos futuros.
Estos recursos pueden ser tangibles, como maquinaria o inventario, o intangibles, como marcas o derechos contractuales.
Por ejemplo, una empresa en Chile puede considerar como activo sus equipos, su caja disponible o incluso cuentas por cobrar.
En términos simples, un activo representa todo aquello que aporta valor a la operación del negocio. Además, forma parte esencial de la contabilidad, ya que permite medir la situación financiera de la empresa y tomar decisiones informadas.
Cómo se clasifica un activo
La contabilidad organiza los activos según su liquidez y función dentro de la empresa.
Activo corriente
Incluye los bienes y derechos que la empresa puede convertir en dinero a corto plazo, generalmente en un año. Aquí se encuentran:
- Caja y bancos.
- Cuentas por cobrar.
- Inventarios.
Este tipo de activo permite sostener la operación diaria y cubrir obligaciones inmediatas.
Activo no corriente
Corresponde a los bienes que la empresa utiliza a largo plazo, como maquinaria, propiedades o equipos. Estos activos no se convierten rápidamente en efectivo, pero resultan necesarios para la operación.
Activos financieros
Son inversiones o instrumentos que generan rendimientos, como acciones, bonos o depósitos a plazo. Estos activos no se utilizan directamente en la operación, pero aportan valor económico.
Relación entre activos y pasivos
Para comprender el funcionamiento financiero de una empresa, se debe analizar la relación entre activos y pasivos.
Mientras los activos representan recursos, los pasivos corresponden a las obligaciones o deudas.
Por ejemplo, si una empresa adquiere maquinaria mediante financiamiento, ese bien se registra como activo, mientras que la deuda asociada se registra como pasivo. Esta relación permite evaluar el equilibrio financiero y la capacidad de la empresa para cumplir sus compromisos.

Ejemplo de activo en una empresa
Un ejemplo de activo en el contexto chileno se observa en las empresas que participan en licitaciones públicas. En estos casos, la empresa debe gestionar distintos recursos, como capital de trabajo, equipos o documentos financieros.
Además, al participar en procesos formales, debe presentar respaldos que acrediten su capacidad de cumplimiento. En ese contexto, la garantía seriedad de la oferta actúa como un respaldo financiero que, si bien no es un activo en sí mismo, se vincula con la gestión de recursos y obligaciones dentro de la empresa.
Este tipo de instrumentos se integra en la planificación financiera, ya que impacta en la forma en que la empresa administra sus recursos disponibles.
Importancia de los activos en la gestión empresarial
Los activos desempeñan un papel central en la operación de cualquier empresa.
En primer lugar, permiten generar ingresos. En segundo lugar, respaldan la capacidad de la empresa para acceder a financiamiento.
Por ejemplo, una empresa con activos bien gestionados puede demostrar solvencia ante bancos o entidades públicas. Además, puede utilizar herramientas como los seguros de garantía para respaldar contratos, lo que complementa su estructura financiera.
Por otra parte, el control de activos mejora la eficiencia operativa. Cuando la empresa conoce qué recursos posee y cómo los utiliza, puede tomar decisiones más informadas.

Gestión y control de activos
La correcta gestión de activos implica registrar, monitorear y evaluar su uso dentro de la empresa. Este proceso identifica pérdidas, optimiza recursos y cumple con exigencias normativas.
En la práctica, las empresas utilizan sistemas digitales para llevar este control. Por ejemplo, al trabajar con contratos o proyectos, pueden centralizar información y documentos mediante herramientas como el Portal Avla, lo que facilita el seguimiento de obligaciones y respaldos financieros.
Además, la gestión de activos contribuye a mantener información actualizada, lo que resulta clave para auditorías y reportes financieros.
Activos en el contexto chileno
En Chile, la gestión de activos se vincula directamente con las normas contables y tributarias.
El Servicio de Impuestos Internos (SII) establece criterios para registrar y depreciar activos, mientras que la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) regula ciertos aspectos financieros.
Por ejemplo, las empresas deben declarar sus activos en estados financieros y cumplir con normas específicas según su tamaño y actividad. Esto implica llevar un registro ordenado y actualizado de todos los recursos.
Además, en sectores regulados o en procesos de contratación pública, la correcta gestión de activos permite cumplir requisitos formales y evitar observaciones.
Errores comunes en la gestión de activos
Algunas empresas presentan dificultades en la administración de sus activos. Entre los errores más frecuentes se encuentran:
- No llevar un registro actualizado.
- No diferenciar entre tipos de activos.
- No considerar la depreciación.
- No vincular los activos con la operación real.
Estos problemas afectan la calidad de la información financiera y dificultan la toma de decisiones. En cambio, cuando la empresa gestiona correctamente sus activos, puede mejorar su control y planificación.
El rol de los activos en la empresa
Los activos constituyen la base sobre la que la empresa desarrolla su operación. Permiten generar ingresos, respaldar decisiones y cumplir con obligaciones en distintos contextos.
Una gestión ordenada de estos recursos facilita la adaptación a cambios del entorno y mejora la capacidad de respuesta frente a exigencias del mercado. Además, permite integrar herramientas financieras que refuerzan la operación.
En este contexto, entender qué es un activo resulta necesario para mantener una gestión financiera alineada con los objetivos del negocio y las condiciones del entorno en Chile.
En Avla apoyamos a las empresas en la gestión de sus compromisos financieros y contractuales. A través de soluciones como seguros de garantía y herramientas digitales, facilitamos el control de obligaciones y respaldos necesarios para operar con orden en distintos escenarios.
